Los Peligros del Aceite de Palma





July 2019



Si algo suena demasiado bueno para ser verdad, normalmente lo es.


Aún si no has escuchado del término "aceite de palma", seguramente has estado en contacto con él. El aceite de palma se extrae de la palma aceitera, un árbol que proviene originalmente de África Occidental. Se lo utiliza en todo tipo de productos, pero principalmente en la producción de alimentos. Lo puedes encontrar en tus aceites de cocina, tu mantequilla y tus champús, lociones, y mucho más. Su producción también es increíblemente barata. Se utiliza un terreno 10 veces menor para producir la misma cantidad de aceite que la planta de semilla de soja.


Es barato, abundante y hace que nuestra comida sea sabrosa. ¿Cuál es el problema?


Resulta que las consecuencias de la producción masiva de aceite de palma son mucho más siniestras de lo que nuestra sociedad comprende. La abundancia del aceite de palma ha hecho disparar súbitamente la producción de alimentos procesados y poco saludables, lo que impulsa el problema de la obesidad en nuestra nación. Además, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) advierte sobre calentar el aceite de palma a altas temperaturas, ya que podría conducir a la creación de toxinas cancerígenas.


El mayor y más peligroso impacto de la producción de aceite de palma es la rápida deforestación que se requiere para sostener la industria. Los árboles de palma aceitera prosperan en el mismo clima tropical que las selvas tropicales. Las selvas tropicales más importantes de la Tierra se encuentran en la Amazonia sudamericana, la Cuenca del río Congo Africano, y en el Sudeste Asiático, específicamente en Indonesia y Malasia. Innumerables hectáreas de estas selvas tropicales han sido incendiadas para hacer espacio a plantaciones masivas de palma aceitera. Los expertos predicen que, para el año 2050, el 98% de las selvas tropicales de Indonesia se convertirá en producción de aceite de palma.





Los ecosistemas de las selvas tropicales son unas de las más biodiversas del planeta, lo que significa que contienen la mayor cantidad de especies en un área determinada. Solamente Indonesia contiene entre 10-20% de especies de plantas, animales e insectos conocidos en el mundo, debido a su densa selva tropical. Tristemente, más de ⅓ de estas especies se encuentran en peligro de extinción, mientras que el 14% de las especies de Malasia están catalogadas como en peligro.


A medida que los hábitats de estas especies son destruidos para hacer espacio para árboles de palma aceitera, sus poblaciones se hacen cada vez más pequeñas. Indonesia y Malasia son hogar de los últimos orangutanes en estado salvaje, y se encuentran en peligro crítico de extinción. El elefante de Sumatra, los rinocerontes y los tigres luchan por sobrevivir a medida que observan cómo sus hábitats se encogen y son reemplazados por árboles de palma aceitera.


La extinción de especies impacta a la humanidad negativamente mucho más de lo que comprendemos. Muchos remedios medicinales y farmacéuticos, como la penicilina, derivan de o están inspirados en la genética de numerosas plantas y animales que se encontraban en selvas tropicales. Con cada especie que se extingue, estamos activamente reduciendo nuestro acceso a potenciales descubrimientos médicos.


La eliminación de selvas tropicales también atenta contra la calidad del aire que respiramos. Las selvas tropicales trabajan el doble del tiempo para purificar nuestro aire al absorber dióxido de carbono y reemplazarlo por oxígeno, y lo hacen mucho más eficientemente que cualquier otro ecosistema. Al derribarlos, estamos agotando una fuente crítica de oxígeno puro. El humo y la contaminación atmosférica causados por la eliminación de selvas tropicales, las cuales normalmente se hacen a través de incendios, empeora considerablemente el aire para las comunidades locales.


Además de empeorar la calidad del aire, las emisiones de la quema de selvas tropicales aceleran aún más la crisis del cambio climático. No sólo agregan más dióxido de carbono a la atmósfera, pero la pérdida de las selvas tropicales también significa que perdemos un sistema crítico de regulación del carbono. Sin tener nuestras selvas tropicales convirtiendo constantemente el dióxido de carbono en oxígeno, nos quedamos con peligrosos gases que retienen el calor que proliferan desenfrenados y calientan aún más nuestra atmósfera.


En apariencia, parece ser que la industria del aceite de palma le ha proporcionado a la gente que vive en y alrededor de las selvas tropicales con una fuente estable de empleo y desarrollo económico. Sin embargo, los empleos que se les ofrece a los lugareños demandan largas horas agotadoras de trabajo por poco dinero. También existen menos leyes que restrinjan el trabajo infantil, y la industria es conocida por apoderarse de terrenos privados para promover sus intereses.


Entonces, la producción de aceite de palma causa una extensa destrucción ambiental, causa estragos en nuestro aire puro, y viola varios derechos humanos. ¿Qué podemos hacer para detenerlo?


Primero, podemos intentar evitar el consumo de productos que contengan aceite de palma. Su presencia es muy extensa, puedes encontrarlo en varios productos comunes que compras diariamente. La buena noticia es que hay MUCHÍSIMOS productos en el mercado que se han comprometido a ser libres de aceite de palma, y ese número incrementa día a día. Puedes encontrar listas de marcas y productos libres de aceite de palma a través de organizaciones tales como Selva Beat y Products Without Palm Oil. Al aceite de palma le gusta esconderse bajo varios nombres de ingredientes diferentes, así que intenta familiarizarte con algunos de ellos a través de esta guía útil.


La manera más efectiva de deshacerse del aceite de palma es reducir nuestro consumo total de productos. La producción del aceite de palma continuará siendo un problema masivo siempre que nuestra sociedad lo permita. A medida que reducimos nuestro consumo, reducimos el tamaño de la industria y en definitiva reducimos su peligroso impacto en la crisis del cambio climático, nuestro medioambiente, la humanidad, y nuestras preciadas especies.